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Sociedad

[GALERIA DE FOTOS] DE TERROR: La GUARDIA del Hospital del MILAGRO en su PEOR MOMENTO

Reconocer al personal de Salud en estos tiempos de Pandemia, es una obligación. Aclarado esto, podemos decir que la superpoblación y saturación de las guardias de emergencia de los hospitales, clínicas y sanatorios, claramente es un problema que afecta a toda la provincia. Y se hace super notoria en la guardia del Hospital del Milagro.

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Desde la llegada a la guardia ya es notorio que la experiencia será larga, eterna. Las sillas de la sala de espera están abarrotadas y hay gente durmiendo en el piso, otros optan por dejarse caer en las veredas. Todos los que están ahí padecen dolencias, algunos están realmente mal. 

Agenda/Salta realizó una visita a la guardia del hospital Señor del Milagro con el fin de conocer en carne propia cual es la realidad de la atención de la guardia del nosocomio. La idea de llevar adelante este trabajo surgió de la cantidad de llamados y mensajes que recibimos a diario, contándonos sobre los pesares y padecimientos de quienes deben recurrir al sistema de salud pública por necesidad. En otros casos, son personas que requieren atención inmediata, urgencias que no pueden esperar.

Lamentablemente, y para nuestra sorpresa, pudimos dar con casos de personas que llegaban a la guardia arrastrándose, aquejados por el dolor. Falta de personal, un sistema colapsado o exceso de estrés, lo cierto es que en el mejor de los casos el tiempo de espera para ser atendidos supera las dos horas, y en el peor, solo queda rezar.

El humor es siempre un síntoma de condiciones laborales. El personal de salud fue muy maltratado por la gestión provincial, a cargo del gobernador Gustavo Sáenz. Durante la primera parte del año, las denuncias fueron varias, además de las protestas por falta de pago, y promesas incumplidas. Se desempeñaba en ese entonces Josefina Medrano.

Luego asumió Juan José Esteban en el ministerio de Salud, en reemplazo de la citada funcionaria. Lo paradójico es que el mismo ministro Esteban estaba a cargo de la dirección de este nosocomio.

Todo lleva a pensar que el problema es de base. Imposible culpar a los médicos, enfermeros o camilleros, al personal de limpieza o choferes que trabajaron durante la pandemia. Sin embargo, dentro de la guardia del hospital Señor del Milagro general el humor es drásticamente negativo. La espera es eterna, y no se privilegian casos graves de casos leves. A primera vista no hay contención. En la cola las personas se quejan por la falta de empatía. El personal está sobrepasado, a esto lo paga la gente.

Joven llegó sin poder pararse y espero más de 2 horas ser atendido

Un paciente que requería un inyectable tuvo que esperar dos horas y cuarenta y cinco minutos para recibir la aplicación del mismo. Este proceso dura como mucho unos 3 minutos desde que el paciente ingresa a la enfermería. Se percibe una total falta de criterio al momento de organizar la logística. la sensación de las personas es de total abandono. A veces las cosas se escapan de las manos y ante la desesperación por ser atendidos la respuesta es una sola: “ESPERE, TODOS ESPERAN”.

Personas siendo arrastradas para la colocación de un inyectable

La realidad marca que históricamente la salud pública en la provincia de Salta fue deficiente, pero claramente hoy se pasa por su peor momento. Más allá de las publicidades oficiales del gobierno de Salta, o los engañosos anuncios de Gustavo Sáenz (“la provincia nunca recibió tanta inversión en salud”, sostuvo varias veces sin aclarar que las mismas se realizaron en condiciones de pandemia y con dinero del gobierno nacional, sin que la provincia aporte un peso) que pretenden mostrar gestión, mejoras y/o empatía, el sistema de salud de la provincia deja de ser color de rosa cada vez que un salteño necesita utilizarla. Automáticamente se vuelve, tosca, engorrosa y lenta. Deficiente.

Los factores que intervienen en este problema son muchos, pero pueden ser agrupados en tres tipos:

  • Los que tienen que ver con la demanda, ya que por la pandemia, las fiestas de fin de año y falta de controles bromatológicos hace que las personas concurran en demasía a las guardias, todo bajo un sistema de salud ampliamente colapsado.
  • Los que tienen que ver con la eficiencia o capacidad de respuesta del propio servicio del personal de urgencias: Cansancio y estrés, sumado al poco personal puede ser otra causal de esta problemática
  • Los factores relacionados con el drenaje del servicio e infraestructura: adecuación de ingreso, insuficientes camas de hospitalización, competencia con el ingreso programado

Muchas campañas políticas se apoyan en el eslogan “MEJORAR LA SALUD”, pero hasta ahora nadie lo ha logrado, o quizás por caso, nadie lo intentó. El servicio más utilizado por los salteños sigue siendo deficiente, y por sobre todo demagógico, ya que son muchas las voces que se levantan a la hora de opinar y proponer en campaña, pero lo cierto es que el sistema empeora día a día, y esta gestión no es la excepción.

Este año que inicia, es una oportunidad única para comenzar a marcarle la cancha al sistema político en su conjunto. Si bien Gustavo Sáenz se las ingenio para eliminar las PASO y poder manipular casi la totalidad de listas en la provincia de Salta, siempre hay opciones. La abstención y el voto en blanco quizás sean las tendencias que señalan que la población los está mirando, en silencio, pero sin quitarles los ojos de encima.

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