Conecta con nosotros

Política

LA COLUMNA DE ANGRY: Un año con más miedo a Twitter que al fracaso

La era tecnológica le pegó fuerte a los políticos y los bananeros e influencers toleran más los repetidos fracasos que las críticas en las redes sociales.

Publicado

el

Por @angrytwittok

Con la fotis comen, curan y hasta quieren educar. El concepto de Influencer de Estado, es aplicable tanto a municipales como provinciales, pero lo que los recién llegados al mundo virtual no se enteraron es que los esperaba un peligroso mundo cargado de libertad, de esa libertad que se escapa del presupuesto, las extorsiones y los aprietes.

Muchos se preguntan en que momento comenzó a importar más lo que sucede en las redes sociales que el constante fracaso. La desesperación depresiva de que algún “miserable” arruine tan linda foto con su comentario negativo, está por incluirse en los programas de Psicología. La preocupación se percibe.

Cachetedores de café concert…

La necesidad de mostrar cobra más relevancia que hacer, y es que jugando un poco con los y las obsecuentes que hacen el juego solo con una imagen, pues en definitiva, en más de un video se puede ver que todo está “en ejecución”.

Responsabilizar a los que critican por la caída de su disque imagen política es el clímax del alelamiento de la gestión. Al parecer para nuestros mandatarios, la perfección en sus pasos y medidas es incuestionable y nada de lo que pasa en la provincia es su responsabilidad, de más estaría tener que recordarles como en cada aparición taquillera de la pandemia, el gobernador Gustavo Sáenz buscaba un nuevo culpable.

Estilo patotero, más allá de los títulos universitarios y las casas en countrys…
Lo que no se compra se censura y si no se alinea, se aprieta

DNI y la ex 750 de Salta, fueron algunos de los que tuvieron que sobrellevar los atropellos de algunos “valores” de la gestión. Ya sea Plaza de la Casa de Salta o el propio miembro del triunvirato que gobierna Salta, Nicolás Demitropulos, el control de los medios tiene estas facetas lamentables.

Pero en las redes sociales, cuando la cosa no funciona, una tropilla de apretadores patoteros creará cuentas, inventará, usará las ya inventadas para recordarle a todos los usuarios lo que puede pasarle si critica de más. A quien redacta le tocó ver mensajes advirtiendo “pagar todo el daño causado”, y que ridículo suena ya que todo el daño se lo causan a diario ellos mismos.

El presupuesto provincial contempla una partida para la intervención violenta en diferentes redes sociales

Es así que puedo decir que el desplome de imagen con el que Bettina Romero y Gustavo Sáenz cierran el 2020, es solo responsabilidad de sus actos, las excusas de supuestas difamaciones de los opositores no es más que sarasa de primerizos, o recién caídos del catre.

Continuar leyendo
Publicidad
Haz click para comentar

Deje una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

×