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Sociedad

Otra MAMÁ y su HIJO con AUTISMO fueron ECHADOS por una CHOFER de SAETA

Tras la nota de Agenda Salta a una víctima de la negligencia, otra mujer se contactó para contar lo ocurrido este miércoles.

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En la tarde de ayer, Agenda Salta te contó la triste situación que vivió una mamá y su hijo con autismo, al ser bajados de una unidad Saeta por un chofer de la línea 4 al momento de hacer una crisis. Lamentablemente, no pasaron ni 24 horas de la publicación de la nota que se repitió un caso similar durante este 23 de diciembre.

Cerca del mediodía, cuando un calor agobiante azotaba la ciudad, Judith Vargas y su hijo de dos años que tiene Trastorno del Espectro Autista (TEA), abordaron una unidad del corredor 5A. El niño, subió sin llevar colocado correctamente el tapabocas por lo que la chofer le solicitó a la joven que se lo ponga de forma adecuada.

Allí comenzaron los problemas luego de que Judith le explicara a la conductora que su hijo con autismo no tolera el uso del tapabocas. Además, le enseñó un distintivo que el menor utiliza para que las demás personas reconozcan, y entiendan, su condición.

En comunicación con AGENDA SALTA la joven contó que, durante el viaje, la chofer le pidió nuevamente que le coloque el tapabocas alegando que, si subía un inspector, podría traerle problemas.

“Le expliqué que mi niño tiene hipersensibilidad en la piel, contando que incluso no tolera que lo toquen ni mucho menos los abrazos. Le molesta el contacto con la gente” mencionó Vargas.

A pesar de las explicaciones de la madre, la chofer siguió insistiendo en reiteradas ocasiones que el niño utilizara el barbijo; hasta que decidió parar la unidad y exigirle a la joven que descendiera.

“Paró el colectivo y empezó a decirme un montón de cosas. Me levantó la voz. Me dijo “bajate, bajate. Puede venir el inspector’” explicó la víctima al tiempo que mencionó que la trabajadora de la empresa Ale Hermanos le manifestó “si tu hijo tiene eso (autismo) para eso no tomás el colectivo”; Comentario claramente desafortunado y fuera de lugar.

En medio de la indignación y la impotencia por la agresión de la chofer a la joven y su hijo, una monja intentó interceder sin éxito por lo que Judith decidió dar el brazo a torcer y descender de la unidad de SAETA. “Tratás de explicar, pero hay gente que no entiende todavía” expresó a este medio con total resignación.

No es nada llamativo el desconocimiento que muchos tienen respecto al autismo, pero sí la falta de empatía por parte de la trabajadora de colectivos que no tuvo en cuenta, ni siquiera, las recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación que explica claramente que niños menores de 2 años, personas con problemas para respirar y personas que no puedan sacarse el barbijo sin ayuda, no deben usarlos.

Cabe recordar que el trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo que se caracteriza por la presencia de deficiencias persistentes en la comunicación y en la interacción social. Afecta cómo una persona se comporta, interactúa con otros, se comunica y aprende. La mayoría de las personas con autismo tiene además hipersensibilidad en distintas áreas de su cuerpo. Éstas pueden ser auditivas, afectándoles los ruidos altos (como ser fuegos artificiales de alto impacto) o táctiles, como en este caso sintiendo de manera diferente lo que toca, o siente en su piel.

Desde AGENDA SALTA hacemos un llamado a las autoridades de SAETA para que, al menos, puedan informar o capacitar a sus choferes sobre este tipo de condición para que el transporte público sea accesible para todos y todas.

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1 comentario

1 comentario

  1. el doc

    23 diciembre 2020 a 7:08 pm

    falta de profecionalismo le enseñan a manejar y no a lidiar con este tipo de casos y falta de etica y moral sobre todo, eso no te lo enseñan en el trabajo.

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