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Política

VERGÜENZA: tras una AUDITORIA los FUERON en la MUNI pero SÁENZ les dio CONTENCIÓN

“Contención”, es la palabra de moda en el ambiente político y es usada para significar que el estado paga y mantiene a los partidarios más cercanos del gobierno de turno.

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Todo comenzó un 12 de febrero, parecieran años, sin embargo, apenas pasaron 17 días. El Gobierno de la Provincia de Salta publicó hoy en el correspondiente boletín oficial las designaciones de los contadores Rodolfo Paz Moya y Carlos Ariel Zelaya, quienes fueran hasta hace minutos el primero y segundo, respectivamente, de La Agencia de Recaudación de la Municipalidad de Salta (ARMSa) ¿fue un pase premeditado? No, los echaron.

Y la encargada de despejar todas las dudas fue la mismísima intendenta de la ciudad de Salta, Bettina Romero, quien respondió a la consulta de Agenda/Salta en vivo, por Pan & Circo (Frecuencia 94.1 de lunes a viernes de 10 a 13hs).

“Mire, los cambios en los gobiernos son siempre buenos. Ustedes tienen que comenzar a preocuparse en por qué genero esos cambios. Yo le he pedido -a Rodolfo Paz Moya- que dé un paso al costado, porque la Agencia (ARMSa) hoy depende de la Secretaría de Hacienda, necesitamos que dependa de la Secretaría de Hacienda para que tenga un mejor resultado”, aseguró la mandataria municipal al ser consultada por Agenda/Salta, en el marco del inicio de las sesiones ordinarias del Concejo Deliberante de la ciudad capital.

La temible auditoria

El despido de ambos funcionarios es resultado de los datos parciales aportados por una auditoria externa solicitada por Bettina Romero, quien ordenó que se realice dicha pericia con el fin de observar en detalle los números de la recaudación capitalina respecto de años anteriores, cuando quien estaba frente al municipio era el mismísimo Gustavo Sáenz. Dado lo sucedido, dicho pedido no fue tomado con calma por los dos funcionarios al mando de la agencia de recaudación.

Al momento de comenzar a llegar los primeros datos, fue Zelaya quien pidió volver a su trabajo de planta permanente en Rentas de la Provincia de Salta (contaba con licencia para desempeñarse en su actual cargo) tras haberse sentido demasiado observado y consultado sobre el desarrollo de los balances antiguos, según narró en su momento una fuente interna de Agenda/Salta.

La primera sorpresa es que el pedido de renuncia contemplara a ambos funcionarios, Zelaya y Paz Moya, ya que de momento se hablaba de que Moya permanecería en su lugar, situación que a juzgar por los nombramientos anunciados hoy en el boletín oficial de la provincia de Salta, queda descartada.

La Contención de Gustavo

“Contención”, el vocablo de moda entre punteros y políticos que militan o trabajan en las campañas. Se trata de que quienes “trabajan” durante los períodos de elecciones accedan a sueldos o cargos que les permitan continuar su vida política, ya desde adentro del estado.

En el caso de Zelaya y Paz moya, digamos, la contención fue inmediata. Ambos cuentan con trabajos (en los que gozan de las respectivas licencias), sin embargo, que haya sucedido tan rápido, cuando en otros estamentos el trámite demora y bastante, es una señal. La orden vino de arriba y se le dio prioridad absoluta. Y es que los encargados de llevar adelante los números y el control de la recaudación de la ciudad más grande de la provincia no son personas comunes y silvestres.

La urgencia por parte del gobernador en no permitir que sus soldados queden “sin contención” queda patente. Son personas “que saben” y administran la información más delicada de una gestión: “la caja”. Todo ingreso relacionado a impuestos y recaudación a nombre de la municipalidad de Salta pasaba por sus manos, y la información tiene un precio, protección.

Habrá que esperar los resultados de la auditoria externa encargada por Bettina Romero para conocer la magnitud del problema que desencadenó la expulsión de ambos contadores de sus cargos, y la urgencia de Sáenz por protegerlos y contenerlos en el gobierno provincial. Según el boletín oficial del día de hoy, Rodolfo Paz Moya fue confirmado en el cargo de Auditor Líder De Proyectos Especiales de la Sindicatura General de la Provincia, con remuneración de Personal de Apoyo Nivel 1. En tanto que su segundo, el contador Carlos Ariel Zelaya, en el cargo de Auditor Interno de la Sindicatura General de la Provincia, con remuneración de Personal de Apoyo Nivel 1.

Al día de hoy, los trabajadores precarizados de los centros de apoyo a primera infancia y adultos mayores, que dependen del Ministerio de Desarrollo Social, aun no cobran los magros sueldos de diciembre, enero y mucho menos febrero. Hablamos de cifras ridículas, entre 4 y 14 mil pesos. A partir de febrero deberían cobrar 28 mil pesos, que menos los descuentos producto del monotributo que deben pagar (ya que están precarizados), les quedan en el bolsillo unos 22 mil pesos. Lejos de Apoyo Nivel 1 de Paz Moya y Zelaya, máximo escalafón y que supera con creces las seis cifras. Demitrópulos y Sáenz lo hicieron, brindaron “contención”, el resto es verso.

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1 comentario

1 comentario

  1. Juan

    1 marzo 2021 a 10:33 pm

    Para los amigos y familiares siempre es fácil en este gobierno, pero con los empleados de la Usina Cultural eso es imposible, ninguno tiene contrato salvo el director y el primo de la Secretaria, claro!
    Es una vergüenza q nadie pueda darles una respuesta y están implorando el pago. Al día de hoy enero todavía siguen sin pagarles porq nadie responde.
    Averigüen y van a descubrir muchas sorpresas ahi. Todo es irregular desde el director q nunca está salvo de lunes a viernes hasta las 14.

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