La tarta de queso es un postre tradicional que no defrauda. Su origen se remonta a la Antigua Grecia, más precisamente al año 776 a.C. Como explican los expertos de Directo al paladar, se trata de un alimento que era consumido por los atletas debido a su alta carga proteica.
Al día de hoy, es popular en todo el mundo y en España es especialmente consumida en Asturias. Este clásico de la pastelería tiene miles de variantes, pero en esencia se caracteriza por tener una textura cremosa y suave con el punto justo de dulce y una base crocante.
A continuación, veremos una receta que no necesita horno y es muy fácil de preparar. Consiste en una base de galleta de vainilla o chocolate y un relleno de queso crema dulce coronado de nueces caramelizadas.
Ingredientes para preparar la tarta de queso
30 galletas de chocolate o vainilla
Manteca: 100 gramos
Queso mascarpone: 200 gramos
Nata líquida: 200 gramos
Gelatina: 3 gramos
Nueces: 120 gramos
Caramelo: 100 ml
Azúcar: 5 cucharadas
Paso a paso para preparar cheesecake sin horno
Para la masa o base de la tarta, moler la mitad de las galletas en un mixer, procesadora o mortero. Luego derretir la manteca y una vez hecho esto, mezclarla con las galletas molidas hasta obtener una pasta.
En un molde desmontable, armar una base de galletas de no más de 1 centímetro. Llevar a la heladera y reservar.
Para el relleno de la tarta, en un bol batir el queso y añadir la nata que previamente montada. Luego, derretir la gelatina en el microondas y sumar a la mezcla anterior.
Por otra parte, en una sartén caliente poner las nueces en trozos con el azúcar y tostar ligeramente.
Una vez hecho esto, volcar la mezcla encima de la base de galletas y decorar con las nueces caramelizadas y el caramelo. Por último, dejar la tarta en la nevera por dos o tres horas y servir.