El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este miércoles 2 de abril, día que bautizó como “El Día de la liberación”, nuevos aranceles para igualar las barreras comerciales y fiscales que otros países les imponen a Norteamérica. “Será recordado como el día que empezamos a hacer a América grande otra vez”, comenzó su exposición el referente republicano, quien anunció aranceles del 10% para los productos de Argentina y otros países latinoamericanos.
“Si ellos nos lo hacen a nosotros, nosotros se lo hacemos a ellos. Vamos a producir todo lo que necesitamos aquí, en Estados Unidos. Las farmacéuticas van a venir corriendo, vamos a construir nuestro futuro con el orgullo que siempre tuvimos. La nación entera será transformada, no solo por los autos sino por los activos que se producirán”, anunció Trump.
El presidente norteamericano introdujo aranceles del 10% para los productos de Brasil, Colombia, Argentina, Chile, Perú, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, Guatemala, Honduras y El Salvador que entren a Estados Unidos; y aplicará tarifas aduaneras del 18% a los bienes de Nicaragua, gobernada por el dictador Daniel Ortega.
Es importante remarcar que este piso del 10% es muy superior a lo que pagan diversas exportaciones argentinas en la actualidad, lo que pone en riesgo la sostenibilidad de la venta de esos productos. Frente a esta agresiva estrategia arancelaria de Trump, Javier Milei podría intentar aprovechar su alianza estratégica con el mandatario norteamericano para negociar excepciones a los aranceles anunciados en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca. Un informe de la Cámara de Comercio de Estados Unidos en la Argentina describe las diferencias en los aranceles que pagan las exportaciones locales contra las importaciones americanas. Por ejemplo, "en alimentos, Argentina grava la importación en un 16 por ciento, mientras que Estados Unidos tiene un arancel del 4,6 por ciento".
Trump además comunicó que sobre China impondrá unos aranceles del 34% en respuesta a las políticas que encarecen los productos norteamericanos en un 67%; a Japón se la penalizaría con un 25%; a Corea del Sur con un 25%; y a Taiwán, con un 32%. “Para las naciones que nos han maltratado pensamos en la combinación de las tasas. Somos amables, pero no han sido tan amigables con nosotros. Han tomado mucho nuestra riqueza, pero no lo vamos a permitir. Frente a la guerra económica, Estados Unidos no puede seguir con esa política unilateral, no puede pagar los déficits de Canadá y México”, denunció el mandatario.
Trump puso como ejemplo los intentos de exportar carne de Estados Unidos a Australia, un país que se negó a comprarla, y adelantó que implementará la misma medida. “Con las acciones de hoy estamos defendiendo a los granjeros que han sido atacados. Canadá puso un arancel de casi 250, 300% sobre nuestros productos agrícolas”, explicó el mandatario norteamericano, y aseguró que no culpa a los países, sino a los “expresidentes” que permitieron que esto pasara, en lo que parece un pase de facturas para Joe Biden, su predecesor en el cargo.
El referente republicano aseguró que ahora comenzará una “era dorada” para Norteamérica que revertirá las malas políticas anteriores. Según su predicción, “las fábricas volverán a nuestro país, abriremos los mercados y romperemos las barreras al comercio exterior. Será la era dorada. Vamos a volver y va a ser muy fuerte. Nuestro país y sus contribuyentes fueron estafados, pero eso no va a pasar más. Firmaré una orden histórica”.
El mandatario aseguró: “Es uno de los días más importante en la historia, es la declaración de nuestra independencia económica. Es nuestro turno de prosperar y serán millones de dólares en que reduciremos de impuestos”.
Duras críticas contra Trump de Michael Ignatieff, excandidato a primer ministro de Canadá
Michael Ignatieff declaró que considera al presidente norteamericano “un embaucador”, una persona que “pone todo patas arriba para desconcertar y sorprender” y reconoció que es difícil saber si detrás de sus declaraciones y anuncios “hay una estrategia o si simplemente son un conjunto de improvisaciones”.
Ignatieff señaló: “Él ve qué puede obtener de sus provocaciones y, por eso, creo que si se le responde con fuerza, como hicieron Canadá y México con las amenazas de los aranceles, se le puede hacer retroceder. Europa debería hacer lo mismo. Trump ya ha dejado claro que ya no quiere defender a Europa Occidental. En lugar de llorar y arrancarse los cabellos, Europa tiene que enfrentar los hechos”.
Para dejar de depender de Estados Unidos, el referente canadiense aseguró que es fundamental que Europa incremente su presupuesto en defensa y, además, debe sumar más gente joven en el servicio militar obligatorio, citando como ejemplo a la heredera del trono de España, que está cumpliendo sus deberes militares en la armada.
Ignatieff cerró diciendo: “Lo que creo que es absolutamente incorrecto es permitir que Trump se apodere de nuestras cabezas y nos impida reaccionar. Necesitamos reaccionar, defender nuestra soberanía e independencia nacional y utilizar los instrumentos que tenemos para promover nuestros intereses”.