En medio de la tormenta comercial desatada por el presidente estadounidense Donald Trump, el Gobierno de Javier Milei puso en marcha un plan urgente para mitigar el impacto de los nuevos aranceles en la economía argentina. La estrategia, definida como "un punto de partida" hacia un futuro Tratado de Libre Comercio (TLC), apunta a lograr un acuerdo de aranceles cero para 50 productos clave.
Según trascendió, el canciller Gerardo Werthein lideró las primeras negociaciones en Washington, donde se reunió con el secretario de Comercio, Howard Lutnick, y el representante de Comercio Exterior (USTR), Jamieson Greer. El formato elegido para avanzar fue el Acuerdo Marco sobre Comercio e Inversiones (TIFA), un mecanismo que permitirá allanar el camino hacia una mayor liberalización comercial.
Sin embargo, el principal escollo son las "asimetrías" señaladas por EEUU en su informe Foreign Trade Barriers, el mismo que Trump exhibió durante su anuncio de aranceles. "En ese libro señalan una serie de asimetrías que podemos resolver", afirmó una fuente cercana a las negociaciones. Entre los puntos conflictivos, ya se eliminaron el SIRA y el Impuesto País, pero quedan al menos 7 u 8 trabas por resolver, como la tasa de estadística y restricciones a la exportación de ganado en pie.
Los números que preocupan
Actualmente, el 54% de las exportaciones argentinas a EEUU están afectadas por el arancel del 10% impuesto por Trump. El restante 46% –que incluye petróleo, oro y plata– quedó exento. El objetivo del Gobierno es ampliar esa lista de productos libres de gravámenes.
En su discurso en Mar-a-Lago, Milei dejó en claro la postura argentina: "La Argentina va a avanzar para readecuar la normativa y cumplir los requerimientos de la propuesta de aranceles recíprocos". Pero el camino no será fácil: un TLC demandaría al menos dos años, según admitieron desde la Casa Rosada.
La jugada diplomática
Werthein no solo negoció con Lutnick y Greer, sino que también aseguró que la Argentina revisará "todas las asimetrías" planteadas por el USTR. "Vamos a resolver las diferencias. Corregiremos los puntos del informe y luego conversaremos", dijo el canciller a Infobae, evitando especular sobre si EEUU levantará los aranceles.
El informe del USTR, de 394 páginas, ubica a la Argentina en la foja 22, donde detalla barreras aduaneras, restricciones a importaciones y problemas de propiedad intelectual. La administración Milei ya trabaja en respuestas concretas para desactivar esos reclamos.
Impacto económico inmediato
Los nuevos aranceles golpearán sectores clave:
- Alimentos: el gravamen salta del 4,6% al 14,6%.
- Químicos e industriales: de 0,3% a 10,03%.
- Plásticos: de 1,4% a 11,4%.
- Textiles: de 6,1% a 16,1%.
- Metales: de 0,2% a 10,02%.
En 2023, Argentina exportó a EEUU bienes por USD 5.000 millones. Con la nueva tasa, EEUU recaudaría USD 500 millones extra si el flujo comercial se mantiene.