El encuentro entre el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y su homólogo ucraniano, Volodímir Zelenski, que buscaba cerrar un acuerdo comercial por los recursos naturales de Ucrania, se convirtió en un tenso intercambio de acusaciones y reproches sobre el conflicto con Rusia.
La discusión escaló cuando el senador JD Vance, aliado de Trump, cuestionó la capacidad de Ucrania para sostener la guerra. “Tenés escasez de gente para hacer la guerra”, afirmó Vance. Zelenski, visiblemente molesto, lo desafió: “Vengan y vean”. Por su parte, el senador respondió con ironía: “Veo que hacen tours propagandísticos”.
Trump intervino en la disputa, que quedó registrada por las cámaras, y arremetió contra Zelenski, a quien había recibido en la Casa Blanca: “No tenés derecho a dictarnos lo que vamos a decidir. Estamos al borde de la Tercera Guerra Mundial, pero ustedes no respetan a Estados Unidos. Deberían estar agradecidos, no tienen cartas en la mano, se están quedando sin tropas. No pueden decirnos si quiero un alto el fuego o no. Hay trato o estamos fuera”.
El presidente estadounidense también recalcó la ayuda militar y financiera enviada a Ucrania en los últimos dos años. “Tu país tiene un gran problema. No están ganando. Tienen muchas posibilidades de salir bien gracias a nosotros”, afirmó. Y agregó: “No están solos. Les hemos dado US$ 350.000 millones y equipamiento militar. Si no tuvieran nuestro equipo militar, esta guerra habría acabado en dos semanas”.
Zelenski, por su parte, evitó ceder ante la presión de Trump y Vance, y reafirmó su postura de que no debe haber concesiones con Rusia. La falta de acuerdo sobre las garantías de seguridad exigidas por Ucrania hizo que la reunión terminara con más tensiones que consensos.
Cómo es el pacto entre Estados Unidos y Ucrania
Según Kiev, el acuerdo prevé la creación de un fondo de inversión común al que Ucrania contribuirá con el 50% de los beneficios de la futura explotación de sus recursos naturales, entre ellos el gas y el petróleo.
Este pacto, que Trump presenta como una compensación por los miles de millones de dólares ya enviados en asistencia militar a Ucrania, no incluye garantías específicas de seguridad por parte de Estados Unidos ante un posible nuevo ataque de Rusia, según explicaron funcionarios estadounidenses.
Las relaciones entre Washington y Kiev atraviesan un momento especialmente tenso después de que Trump sorprendiera a Europa y Ucrania al anunciar, el 12 de febrero, que había hablado por teléfono con Putin y alcanzado un acuerdo con Moscú para iniciar “negociaciones de inmediato” con el objetivo de poner fin a la guerra.