La recepcionista de un hotel de Villa Gesell que está ubicado en la misma cuadra del boliche "Le Brique", en cuya puerta mataron a golpes a Fernando Báez Sosa en enero de 2020, declaró este viernes a la mañana que escuchó a uno de los agresores decir "le rompí toda la jeta, viste" y "le llené la jeta de sangre", mientras pasaban frente a ella "riendo, festejando entre ellos, todos".
"Vi un grupo de gente que estaba contra las rejas del super. Pensé que estaban borrachos y que querían romper un vidrio, algo que pasa habitualmente en enero en Gesell", aseguró Andrea Ranno sobre aquella noche, al declarar ante el Tribunal Oral en lo Criminal 1 de Dolores.
"Volví a trabajar y a los segundos escuché pasos muy fuertes, llamativamente fuertes, en la arena. Me volví a asomar y vi un chico que venía casi trotando", agregó.
En este marco, la mujer continuó: "De atrás lo seguían como ocho y diez chicos. Lo primero que pensé fue que los de atrás eran una patota que perseguían a los de adelante para dársela”.
Y detalló: “‘Pará, espéranos’, le decían. Ellos no me vieron pero yo a ellos sí. Y los escuché: se venían riendo y festejando. Estaban contentos. ‘Le rompí toda la jeta’, dijo uno”.
Cómo seguirá el juicio por el asesinato de Fernando Báez Sosa
La quinta audiencia del juicio a los ocho rugbiers acusados de matar a golpes a Fernando Báez Sosa comenzó este viernes por la mañana. Incluirá los testimonios de una docena de testigos, entre ellos la dueña de la casa que alquilaban los imputados en esa localidad balnearia, peritos y policías.
Está prevista también la declaración de Chen Naijuan, dueño del "Supermercado Marina", cuyas cámaras de seguridad captaron a cinco de los jóvenes, y también registraron el momento en que fueron interceptados por efectivos afectados al Operativo Sol, minutos después de huir del lugar del ataque.
Declararán además Heraldo Rebolo, técnico en criminalística que actuó en el levantamiento de rastros de la camisa que utilizaba Fernando al momento del crimen, y Nair Irurzun, que intervino en la recolección de huellas en el primer allanamiento a la casa que alquilaban los imputados.