En los pasillos de la Universidad Nacional de Salta se habla de poco más que esto. Un caso tan insólito como preocupante salió a la luz en las últimas horas: durante casi un año, se le habría seguido pagando el sueldo a una docente de la Facultad de Salud que ya había fallecido, y quien lo habría estado cobrando, según las primeras versiones, sería su propio esposo.
El dato fue confirmado por QPS, quienes sostienen que las autoridades universitarias iniciaron un sumario administrativo interno para determinar las responsabilidades del caso. Aunque todavía no trascendió la identidad de la docente, ni del esposo involucrado, se supo que la profesional pertenecía a la carrera de Medicina y se encontraba con licencia médica al momento de su fallecimiento.
Pero lo que realmente encendió las alarmas fue que, lejos de haber sido informado el deceso por parte de la familia o detectado por las instancias administrativas, el cobro de su salario se mantuvo durante ocho meses sin que nadie advirtiera lo ocurrido.
La situación solo se descubrió recientemente, cuando el viudo se presentó a solicitar la liquidación final de su esposa. Recién ahí, según explicaron fuentes de la UNSa, surgieron las inconsistencias y comenzó una investigación interna.