-"¡Se confundieron de casa!", grita un padre desesperado cuando una cuadrilla especial de la Policía irrumpe con violencia..
-"¡Aquí está el sospechoso!", grita un oficial al entrar a un cuarto. Apunta con su ametralladora a un adolescente, de 15 años, que se levanta sobresaltado de su cama.
Esa es una de las primeras escenas de "Adolescencia", la miniserie británica, suceso en su país y en todo el mundo. Investiga en un asesinato de una niña de un colegio. El asesino, el niño del principio de esta nota - la mata a cuchillazos como producto de un hecho que conmueve a la sociedad actual: la violencia perturbadora de los mensajes por las redes sociales.
Su autor es Stephen Graham, quien además es el realizador y protagoniza al padre del niño asesino. La serie conmueve en todo el mundo porque plantea el horror que fomentan las redes sociales y como puede hacer que un niño - aparentemente "sano y normal" para sus padres - asesine por misoginia.
El primer ministro británico, Keir Starmer, recibió a Graham y sus colaboradores en la casa de gobierno (10 de Downing Street) luego de ver la miniserie con sus hijos y quedar todos profundamente afectados. Tras la reunión, el Primer Ministro hizo una singular propuesta: que se pase en todos los colegios para que la debatan y analicen los alumnos con sus profesores.
Una serie para "cambiar" la adolescencia
El primer ministro Starmer, del partido laborista, recibió a los realizadores de la miniserie del momento por streaming. Los responsables de "Adolescencia" quisieron poner en primer plano lo que sucede en los hogares y especialmente con los hijos adolescentes cuando están en la escuela y entre ellos. Hoy, reciben muchísimos más estímulos por el entorno y las redes sociales que en la educación formal. Cuando Graham - el autor, realizador y actor - supo a qué se enfrentan los adolescentes pensó como promover un debate antes de que sea tarde: Pensé qué podemos hacer como sociedad para detener y evitar que los jóvenes sean arrastrados a este torbellino de odio y misoginia".
Todos esos riesgos de consignas y actitudes sectarias, discriminadoras y extremadamente peligrosas, están al alcance de los adolescentes, en muchos casos, con los padres totalmente ignorantes de lo que sucede delante de sus narices.
Una "clase abierta" para profesores y alumnos
El primer ministro propuso en concreto que la serie, de solo 4 episodios, se vea en todas las escuelas secundarias. Para promover el debate sobre los diferentes elementos que pesan en la educación y sobre todo, en la formación de los adolescentes. La reunión se produjo cuando el gobierno anunció que Netflix (por donde se puede ver "Adolescencia") había hecho que el programa fuera gratuito en todas las escuelas secundarias del país para ayudar a los alumnos a comprender "el impacto de la misoginia, los peligros de la radicalización en línea y la importancia de las relaciones saludables".
De esa manera, los mayores - los profesores - junto con los alumnos verán la miniserie y discutirán cada capítulo y las implicancias de los hechos que se narran y describen de manera formidable. La crítica dice que es una de las mejores series que se han realizado en la historia de la televisión o el cine británico. Por los diálogos y la manera especial en que está grabado cada capítulo. Una continuidad de lo que sucede permanente, como si la cámara acompañara cada momento que se va desarrollando, de manera encadenada y no con saltos de escenas.
Para Graham, como realizador, esa técnica le da al espectador la sensación de estar participando de ese drama, que lamentablemente es un denominador común en la educación actual (aunque, por supuesto, no terminan en asesinatos los problemas entre los alumnos y entre ellos y sus padres).
"Adolescencia" pone el acento en todos los factores que influyen en la formación de la personalidad de los adolescentes. El papel de los padres, de la escuela y de los amigos. Al mismo tiempo, las redes sociales representan un bombardeo constante de contenidos de todo tipo, que hace imposible que en la familia se pueda conocer exactamente como acompañar a los hijos en el duro proceso del crecimiento.
El ministro Starmer contó su propia experiencia a los realizadores de la serie.
"Porque lo vi y lo viví, sede lo que hablo", dijo Starmer
El líder laborista es muy celoso de su vida privada. A tal punto que se sabe muy poco de sus dos hijos, una mujer de 13 años y un varón de 15. Al recibir en la residencia de Downing Street a los responsables de la serie, relató el impacto que tuvo el hecho de haberla visto con sus dos hijos adolescentes. Además, el hecho de ser una mujer y un varón, también tuvo un efecto diferente en todos ellos.
Starmer se sintió identificado con muchos momentos de Stephen Graham, que interpreta al padre del niño detenido por la policía, acusado de asesinato. Para el padre de Jamie Miller (el personaje del niño de 13 años), cuando la policía irrumpe en su hogar, lo acusan a su hijo de asesinato y se lo llevan, es un momento de quiebre. Creía que estaba educando a un buen hijo, a una buena persona. Ignoraba por completo el "otro mundo" que, al mismo tiempo, estaba "educando" a Jamie.
Al primer ministro le pasó algo similar al ver "Adolescencia" con sus hijos, se sorprendió al ver cosas en la serie que sus hijos conocían perfectamente. Esa situación familia fue clave para la decisión que tomó ya como jefe del Gobierno británico.
Promover que todos los alumnos secundarios vean en el aula y discutan con sus compañeros y profesores lo que muestra con crudeza, la miniserie de 4 capítulos.
Australia va en la dirección contraria. Prohibió que los adolescentes tengan acceso a las redes sociales para evitar los problemas gravísimos que muestra "Adolescencia". En el Reino Unido, en cambio, promueven que se "socialice" la experiencia de la serie del momento. Son dos modelos que buscan el mismo resultado: evitar la creciente violencia de la sociedad, que ya se manifiesta desde la formación de los hijos, sin que los padres sospechen lo que sucede.