Tamara Báez, conocida por su relación pasada con el cantante de cumbia L-Gante, ha vuelto a ser noticia tras responder de manera contundente a una pregunta sobre cómo financió las refacciones de su nueva casa. La influencer, que comparte su vida y proyectos en redes sociales, decidió aclarar las dudas de sus seguidores con una respuesta que no dejó lugar a interpretaciones.
Todo comenzó cuando Tamara publicó imágenes del antes y después de su hogar, mostrando las mejoras realizadas en la cocina y el patio. Entre los comentarios, una seguidora le preguntó si L-Gante había contribuido económicamente para las refacciones. La respuesta de la joven fue directa: explicó que el cantante solo cumple con la cuota alimentaria para su hija Jamaica, y que esa ayuda apenas le alcanzaba para cubrir las expensas cuando vivía en un country. Por esta razón, decidió mudarse y buscar una propiedad que pudiera costear con sus propios ingresos.
Tamara detalló que el dinero para las refacciones provino de su trabajo como influencer, actividad que lleva realizando durante más de tres años. Según explicó, ha logrado ahorrar peso por peso gracias a las publicidades que realiza en sus redes sociales. Además, aclaró que, aunque su visibilidad en redes se originó por su relación con L-Gante, él no tiene control sobre su trabajo ni sobre sus ingresos. “Si fuera así, ya tendría una mansión”, comentó con ironía, dejando claro que el músico no tuvo participación en la compra ni en las mejoras de la propiedad.
La respuesta de Tamara también incluyó una crítica hacia los comentarios malintencionados que recibe en redes sociales. Cansada de las especulaciones, decidió compartir su historia para demostrar que sus logros son fruto de su esfuerzo personal. Este episodio se suma a otros momentos en los que Tamara ha enfrentado públicamente las críticas y ha defendido su independencia económica.