El conflicto entre Wanda Nara y Mauro Icardi continúa siendo un tema de interés público, y recientemente la empresaria volvió a captar la atención con una respuesta contundente hacia el futbolista. Desde su canal de difusión en WhatsApp, Wanda compartió una imagen que, aunque aparentemente inofensiva, fue interpretada como una clara señal hacia su expareja, marcando nuevamente su posición en medio de las tensiones que los rodean.
La imagen en cuestión mostraba a sus hijas, Francesca e Isabella, fruto de su matrimonio con Icardi, recostadas en la cama recién despertadas. Francesca, sonriente, llevaba puesta una camiseta de la Selección Argentina con el escudo de la Juventus, mientras Isabella dormía abrazando las sábanas. Junto a la foto, Wanda escribió: “Mis buenos días”. Este mensaje, aunque simple, llegó en un momento clave, ya que horas antes Mauro había publicado una foto desde la casa en Nordelta que ambos habían elegido como su "casa de los sueños" cuando estaban juntos. En su publicación, el futbolista mostró el lujoso jardín con piscina infinita y vista al lago, acompañado de un escueto pero significativo “Buenos días”.
La elección de Mauro de instalarse en esa propiedad no pasó desapercibida. Según Wanda, la casa tenía un valor sentimental para ambos, ya que habían planeado vivir allí juntos cuando él se retirara del fútbol. La empresaria expresó su indignación al respecto, señalando que la compra de la casa tras la separación, y acompañado por su actual pareja, la China Suárez, fue un gesto que consideró de "morbosidad tremenda".
Este intercambio de publicaciones no solo refleja las tensiones personales entre ambos, sino también cómo las redes sociales se han convertido en un campo de batalla donde cada gesto y mensaje adquiere un significado más profundo. Mientras Mauro parece buscar reafirmar su posición, Wanda utiliza su plataforma para enviar mensajes que refuercen su narrativa y conexión con sus seguidores.